Tras el cristal contemplo como cae la lluvia,

 

mientras se entumecen todos mis recuerdos.

 

Mis gastadas manos gastadas de añorarte,

 

me recuerdan una vez más que las golondrinas marchan y me quedaré solo de nuevo.

 

Caigo del pedestal,

 

malgasto mi inocencia,

 

recojo mis putas dudas,

 

y asumo mi negligencia,

 

al mismo tiempo que intento no desfallecer de nuevo,

 

al enfrentarme al hastío de una vida de náufrago.

 

Me evado de mí y me busco cobijo en el desierto de mis interiores...

 

Me cansé de soñar con sirenas con curvas sinuosas,

 

que me incitaban a bañarme con ellas en el mar de la pureza,

 

al emerger resultaban siempre medusas venenosas,

 

en un mar envuelto en oscuro y espeso chapapote.

 

Respiro....me hallo a mi mismo,

 

y comienzo por apartar mis atorados e intransigentes pensamientos,

 

que cada día que pasa consiguen volverme un poco más loco.

 

Rechino los dientes y me convenzo de que nada va a cambiar....

 

Encuentro consuelo en la música de Muddy Watters y Howlin Wolf,

 

entonces consigo desatenderme y prestar atención a cada nota musical...

 

Éso es lo único que me hace sentirme vivo.