Fluye de nuevo el manantial de besos cristalinos,

entre la aspereza de un terreno fértil y violento.

Brotan flores de amor de las semillas que ayer plantaron nuestros ascentros.

Algunas se marchitan por no ser atendidas sus necesidades,

otras son apagadas por el odio.

Pero la gran mayoría creceran sanas y sobrevivirán a un mundo ocre,

lleno de entresijos y mezquindades

 

Es entonces cuando bebo del manantial de besos,

que aparece un sentimiento nuevo,

un cosquilleo en el estómago,

como aletear de mil mariposas plateadas.....

justo en ese instante,

me prometo dejar florecer y no volver a ser una mala hierba.