Corta el viento con sus versos,

espolvorea con ellos un cielo vacío,

llenándolo de estrellas.

Cada poema, una luz.

Una libidinosa sonrisa,

un gesto de pilla,

se escaquea del deber,

refugiada en melodías,

salpica a todos,

de manchurrones de color,

aireando la vida.

Se refugia en su música,

se recrea,

la transforma en poesía,

a su manera.

Esparce los versos,

inundando de majestuosos colores

el vacío existencial,

multiplica el orgasmo poético a cada palabra,

descargando estrofas pop,

perdiendo el miedo,

a ritmo de rap.

Ella no lo sabe,

pero cuestiona a cada impulso que respira,

la verdad del mestizaje,

fusionando estribillos inventados,

canciones surgidas de improvisos acertados.

Se la apaga la luz , entonces soloquedaunavela.

Luego se queda quieta,

observando su creación.

Y en el horizonte,

una nueva estrella me hace un guiño,

su parpadeo me avisa

de que ella ha creado un nuevo poema.

Entonces cuando soloquedaunavela,

me dejo invadir

por la majestuosa llama

que emana sentimientos incandescentes.

Sólo eso me hace reconciliarme con el mundo.